Estaba indignado y con un sabor amargo. El intendente de Tafí Viejo, Javier Pucharras, recibió ayer un claro mensaje mafioso de parte de un grupo de delincuentes que ingresó a su casa paterna y revolvió todo, aunque no se llevaron más que papeles sin valor. "No entiendo qué querían. Todos saben aquí que esta es mi casa, de la que me mudé hace 20 días", le dijo el funcionario a LA GACETA. Sin embargo no descartó que el ataque estuviera relacionado el apoyo que él brinda a las madres de adictos que pelean contra los dealers de la zona. "Si es así, lo único que hacen es hacerme más fuerte", afirmó.